Seguramente os habrá pasado, a los que estáis en búsqueda activa de empleo, que tenéis dificultad en
encontrar ofertas laborales que describan el puesto de trabajo que encaja con vuestra trayectoria y expectativas; o por otro lado, en caso de localizar la oferta, llegáis demasiado tarde al proceso de selección o no cumplís con todos los requisitos mínimos para seguir adelante en el proceso.
Para los técnicos, consultores o responsables de selección, también se manifiesta esta misma dificultad, materializándose en la
complejidad de hallar el perfil idóneo para el puesto. Y precisamente es éste uno de los objetos de estudio más relevantes para la selección de personal:
¿cómo encontramos a la persona que buscamos?
La respuesta a esta pregunta se ha ido modificando a lo largo de los años, sobre todo con la incorporación de internet como herramienta habitual para facilitar la comunicación entre las personas. Pero cuando internet aún no nos facilitaba tanto la vida, la manera que tenían las empresas finales y las
consultorías de selección de llegar a las personas objetivo era, principalmente, a través de la inserción de anuncios en periódicos o, a través del contacto directo con la persona que ocupa un puesto similar en empresas de la competencia.
Es curioso analizar cómo se realizaban estudios sobre la percepción del candidato de los anuncios en el periódico.
¿Cómo destacamos nuestra oferta de entre las demás? Desde la psicología y otras disciplinas como la comunicación, se trataba de dar respuesta jugando con el contraste de blanco negro, del tamaño de las letras, de la cantidad de información, etc. Actualmente, algo parecido es aún visible en las ofertas publicadas en diferentes portales de internet: letras de mayor tamaño, colores… Pero sin duda, está claro que
la manera de llegar a los candidatos ha cambiado.

Ahora, son pocas las empresas que publican sus anuncios en periódicos. La mayoría utiliza las nuevas tecnologías para llegar al mayor número de candidatos potenciales. Entre estas herramientas encontramos
portales de empleo (como Infojobs, Infoempleo, Trabajos.com, Monster...) y
redes sociales (como LinkedIn, Facebook, Twitter, Xing, Viadeo...) entre otras posibilidades.
Sin embargo, incluso de esta manera encontramos dificultad para hallar a esa persona que cumpla tanto con los conocimientos, la experiencia requerida, las habilidades y las aptitudes. ¿Qué hacemos entonces? No nos queda mucha más alternativa que
buscar activamente a los candidatos. Y… ¿cómo se hace eso? Pues bien, los portales de empleo no sólo se utilizan para gestionar a los candidatos que se inscriben en nuestras ofertas, sino que además ofrecen la posibilidad a las empresas finales y consultorías de selección de poder
buscar entre todos los currículums que se han introducido en la base de datos del portal.
Es decir, si una persona ha
colgado su currículum en Infojobs, es posible que una empresa lo halle realizando estas búsquedas activas. Entonces, le contactará para comentarle un proyecto laboral sin que esta persona se haya inscrito en la oferta laboral. Por este motivo, creo que es relevante que las personas que están en búsqueda activa de empleo tengan en cuenta que es importante que se hagan ver en las redes sociales, que actualicen su perfil en los diferentes portales de empleo, ya que a veces la suerte puede llamar a tu puerta. Nunca se sabe si hay alguna empresa que está buscando precisamente un perfil como el tuyo y no logra encontrar a la persona ideal, que podrías ser tú.